sábado, 19 de febrero de 2011

Defensores de la reputación en internet.

Fiona Graham
BBC

Algunos negocios perdieron rentabilidad por su "reputación" en línea.

"Al no ser famosa, ver mi nombre en internet me sorprendió. Claro que me dedico a la venta de aviones que cuestan millones de dólares, pero ¿y qué?".

RebeccaPosoli-Cilli es presidenta de FreestreamAircraft, una compañía de venta de jets privados.

En un negocio como el suyo, una buena reputación, especialmente por internet, es vital. Sin embargo, la mala prensa en la red casi le costó su negocio.

Cuando Posoli-Cilli abandonó su compañía anterior sus antiguos empleados la demandaron y ella respondió demandándolos a ellos. Finalmente, el asunto se solucionó con un acuerdo extrajudicial.

Pero su huella no desapareció de internet y, tiempo después, cuando posibles clientes buscaban su nombre en Google, asegura, los detalles de ese caso aparecían de nuevo.

"Todo lo que veían era que me habían demandado. No se contaba la historia completa, pero eso ya suponía una mancha", apunta.

Esto pudo haber sido devastador. A pesar de haber mantenido una buena relación, tras ver estos datos en internet, una empresa dejó de trabajar con ella.

Y la experiencia de Posoli-Cilli no es rara. En algunos casos, la información que circula por la red no sólo es incompleta o confusa, sino malintencionada, subida por personas o negocios rivales con la intención de minar la credibilidad de la competencia. ¿Qué se puede hacer contra esto?

"Reputation.com"

La mayoría de negocios no se dan cuenta de que hay una comunidad virtual alrededor de ellos y no saben qué se está diciendo de ellos (…). A medida que la red se hace más social, cada vez más información dañina puede compartirse
Craig Agranoff, corresponsal de tecnología de CBS
Una posibilidad es pedir ayuda. "Reputation.com" es una compañía fundada en Silicon Valley en 2006 que se dedica a ayudar a empresas o personas a proteger su privacidad y gestionar su reputación en línea.

Su volumen de negocio creció un 600% en el último año y tienen clientes en más de 100 países.

"Intentamos devolver un poco de la 'pasta de dientes' al tubo, en realidad mucha pasta de dientes. También tratamos de prevenir que el resto de la pasta de dientes salga a la luz", apunta MichaelFertik, fundador de la compañía.

El primer paso es encontrar qué se dice de la persona en cuestión por internet. Luego se procede a proteger la privacidad y la reputación.

Hay algunas cosas que "Reputation.com" no puede hacer, como eliminar entradas de blogs que transmiten una opinión negativa o inventar información favorable de sus clientes.

Según la empresa, lo que hacen es, mediante la aplicación de técnicas de optimización de búsqueda, conseguir que las cosas buenas aparezcan en primer lugar en los buscadores.

Rumores virtuales


"Privacy defender" permite medir el nivel de privacidad en Facebook.

En relación a la privacidad, retiran información sobre sus clientes de bases de datos en las que no les interesa estar.

También disponen de una herramienta para Facebook que permite codificar los comentarios que sus clientes publican en la red social.

Por otro lado, "Reputation.com" asegura que tiene un código ético y que no acepta clientes condenados por delitos violentos o que hayan sido acusados de abuso de menores.

"La mayoría de negocios no se dan cuenta de que hay una comunidad virtual alrededor de ellos y no saben qué se está diciendo de ellos (…). A medida que la red se hace más social, cada vez más información dañina puede compartirse", señala Craig Agranoff, corresponsal de tecnología de la televisión estadounidense CBS, coautor de un libro sobre reputación en línea.

Uno de los consejos más repetidos sobre esta cuestión es la necesidad de tomar la iniciativa, ser conscientes de qué información circula sobre nosotros y reaccionar rápido.

"No estamos diciendo que haya que crear críticas falsas, sino animar a los clientes a que hagan comentarios positivos", sugiere Agranoff.

La idea, agrega, es que cuantas más opiniones positivas haya sobre uno, más se diluirán las malas.

Como en el mundo real, ciertos o no, los "rumores" existen y son capaces de dañar la imagen pública de una persona.

"Ahora, la reputación digital es tu reputación. Nos guste o no, ahora mucha gente considera eso la verdad sobre uno", comenta Fertik.

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